La psicóloga Julieta Sindoni analizó en CÍCLICO el impacto de la crisis económica en la salud mental y advirtió sobre el crecimiento sostenido del estrés en el país.
Argentina encabeza el ranking mundial de estrés y ansiedad. El dato no es menor: el 49% de la población reporta niveles altos de estrés en su vida cotidiana, una cifra que ubica al país por encima de potencias como Finlandia (45%), Canadá (42%), Estados Unidos (39%), Japón (37%) y Francia (30%).
En diálogo con CÍCLICO, Julieta Sindoni, psicóloga, especialista en psicoterapia integrativa y coordinadora de proyectos en salud mental del Ministerio de Salud de la Ciudad de Buenos Aires, analizó este escenario y sus principales causas.
Según explicó, el factor económico es central.La inestabilidad, la incertidumbre financiera y la dificultad para llegar a fin de mes aparecen como los principales disparadores de este malestar extendido.
Pero el estrés no queda solo en una sensación: tiene consecuencias concretas.
Entre las más frecuentes, se destacan: trastornos del sueño (el 36% reporta mala calidad de descanso), irritabilidad y un aumento en los riesgos cardiovasculares.
Además, hay grupos especialmente afectados.Las mujeres y los jóvenes de entre 18 y 24 años concentran los niveles más altos de ansiedad, lo que abre interrogantes sobre el impacto a largo plazo en términos sociales y sanitarios.
El dato es contundente, pero también plantea un desafío: ¿cómo se construyen herramientas individuales y políticas públicas en un contexto donde el malestar deja de ser excepción y empieza a ser regla?


